viernes, 15 de septiembre de 2017

Un septiembre Movido, para estar Enfocados


 

(Nuesta danza con los Astros y las energías)

El eclipse solar total de agosto todavía no ha terminado con nosotros.

Es un momento de gran ajuste.

En el trabajo, en la casa, vehículo o electrónica o un cambio en nuestras relaciones incluyendo con uno mismo. Podemos sentir un deseo abrumador de limpiar, mover las cosas, deshacernos de lo viejo, hacer nuevos amigos y, en general, mejorar el entorno para reflejar una nueva vibración y nuevas intenciones.

Sin premeditación, sin planificación y poca o ninguna precaución, el entusiasmo supera la lógica y nuestras mentes se sobrecargan en cada giro.

 Mercurio termina su retrógrado y  su influencia  del 3 al 5 de septiembre. Y nos ha dejado recogiendo hilos sueltos, descubriendo malentendidos, limpiando asuntos persistentes, encontrando a personas del pasado, todo en el escenario del drama  que nos recarga Leo.

Nuestros corazones se exaltan. La excitación y otras energías crudas de la vida están quemando restricciones y llevándonos hacia adelante. Estamos llenos de creatividad y  amor propio.

Lo más importante es estar en la aceptación de lo que es y de lo que está apareciendo.

La razón, el sentido y la conveniencia asomarán la cabeza recién en el último tercio del mes. Caminaremos en nuestros “zapatos se sensatez” solo después del 16, cuando Mercurio y Marte tengan su segunda reunión mensual esta vez en Virgo.

Esos zapatos cómodos  de coherencia se quedarán con nosotros un tiempo. Venus entra en Virgo el 19, recién salido de su baile de fuego, y una vez que adopte su papel  de madre cuidadora, comenzaremos a vivir desde un ojo crítico si mencionar que bajo su influjo  empezamos a ponernos obsesivos con el kits de primeros auxilios, vitaminas y listas de tareas pendientes.

La luna nueva de Virgo, el 19 enfrentará nuestras mentes con nuestros corazones, empujados por Neptuno, señor de la ilusión y el engaño, y  saldrán a la luz las heridas humanas de las que tanto sabe y a las que sirve Quirón.

Estas energías estarán estremeciendo el aire cuando el Sol entre en Libra el 22 de septiembre, coloreando  toda la temporada con la practicidad y exigencia de virgo  y con las verdades profundas, a veces  brutales saliendo a la luz en el equinoccio, cortesía de una corriente abierta entre Mercurio y Plutón.

En este contexto, una tensión vagamente familiar grita para la liberación.

La presión crece, crece y crece. Algo se nos da; algo encaja; algo se rompe.

Todo es parte del paquete, incluso si los eventos inmediatos no son bienvenidos. Aún agridulces.

Las energías de agosto fueron un abrazo a la posibilidad de abrirnos a recibir.

Posibilidad de Amor demostrado en cada desafío.

Septiembre lleva a cabo otra función…mantenernos enfocados mentalmente, pase lo que pase. Enfocarnos con atención en energías sutiles, de esas que no se ven, pero se sienten. Lo místicos las llamarían “energías de los reinos sutiles”.

Podríamos decir que estamos aprendiendo a "estar en el mundo, sin pertenecer a él". ¿Qué significa realmente eso? Estar en la tierra y bien conscientes sin permitir que el mundo nos barra en su caudal inconsciente.

Los apuntes astrológicos nos indican que tenemos oportunidad de convertirnos en creadores conscientes y utilizar el inmenso poder para comenzar a descifrar el subconsciente, el poderoso motor del cerebro.

Nuestras emociones y pensamientos positivos pueden crear nuevos patrones en el Campo, y expandirse creando condiciones armoniosas a todo punto al que lleguen, o lo contrario. De allí lo importante de hacernos conscientes del poder de todo lo que emanamos y de poder dirigir nuestra intención para colaborar con el Campo energético de manera amorosa y potente.

 Ésta es una de las propuestas de éste sitio…concientizar  sobre cómo vibramos y hacernos responsables de co-crear juntos, aún a miles de kilómetros de distancia, campos de energía amorosa y pacífica que lleven esa información, a través de los campos sutiles a todo el colectivo humano y más aún.

Estas últimas semanas, me ha costado mucho estar armonizada, no sé a ustedes…Ondas frenéticas de energía lo sacuden todo, nuestras familias, trabajos, hasta nuestras mascotas…y poder detenernos en ese flujo y concienciarnos de esas energías, puede marcar la diferencia entre enfermarnos, estresarnos o “mantenernos en el mundo, sin pertenecer a él”

A medida que aspiramos al cambio, aportamos información a los sistemas energéticos que rodean a la Tierra . Podemos acceder, en calma, a lo que nos resuena por elección, aunque sean datos inconscientes al momento de detenernos y clarificarnos. Cuanto más conscientes somos, más clara es nuestra resonancia y flujo.

Permitamos entonces que nuestros auténticos pensamientos y emociones fluyan hacia la conciencia para transformarlos, si es necesario. Esto ayuda al progreso más directo de TODOS

Reconocer, dar espacio y permitir lo que estamos concientizando es el modo menos traumático de hacer conscientes los procesos energéticos…una especie de “permanecer en el ojo del huracán”

Esta es una clave para la creación consciente. Se necesita práctica, apertura y una paz que sobrepasa todo entendimiento. A veces daremos dos pasos hacia delante y un paso atrás, pero todo es parte de la perfecta progresión.

La acción inspirada se vuelve rápida y significativa debido a la claridad del pensamiento. La inspiración viene de dentro, no como la motivación que proviene de fuera.

La calma y la paciencia van de la mano en este proceso. En lugar de empujar las cosas con desesperación, el enfoque interior crea una fuerza y ​​claridad para saber si lo apropiado es la  acción o la inacción.

Es importante encontrar un buen equilibrio entre conducir el barco y dejar que el Espíritu lo haga.

El bien que observemos, realcémoslo con gratitud y expansión. Los aparentemente negativo, transformémoslo con esa gratitud y expansión en nuevos potenciales.

Utilicemos la parte más radiante de nuestra mente para conectarla con el corazón y enfocar al Bien de toda Vida…que es UNA.

En Unidad.

Tahíta

EL HURACÁN


Muchos están diciendo que los terremotos y huracanes actuales son señales del Apocalipsis...

...otros están seguros que es la tierra quejándose...

...otros que la Tierra se acomoda luego de "activaciones" energéticas, portales dimensionales, etc. 

...otros  que son consecuencia del uso de armas de manipulación del clima...

...otros que es el castigo de Dios...

...y así muchas otras explicaciones del porqué de esa situación.

Ninguna de esas verdades es más aceptable que la otra.

Son solo maneras en que la mente humana busca darle sentido a la situación.

La pregunta verdaderamente importante es:

¿Qué puedo aprender yo de esto?

Todo el tiempo vivimos en medio de terremotos y huracanes en nuestra vida humana, en nuestra mente, emociones y cuerpos.

Y nos contentamos con encontrarle una justificación, una excusa o explicación a lo que nos pasa...para luego seguir esperando el próximo terremoto o quedar a merced del próximo huracán. Interno, externo...es lo mismo dentro que fuera...es la proyección que hacemos.

Parecemos un objeto a merced del clima...sin embargo, somos los hacedores del clima de alguna manera.El clima nos refleja.

Aún así, actuamos como efecto, como víctimas permitiendo que los vientos del huracán nos lancen contra cada cosa que encontramos al paso lastimándonos.

Pero si nos ubicamos en el centro, en el ojo del huracán veremos que allí todo es quietud y calma.

El ojo del huracán es el único lugar donde todo está en quietud y sin embargo desde allí surge todo el movimiento.

Desde allí somos OBSERVADORES Y CREADORES.

Es hora ya de recuperar nuestro posicionamiento en el centro, la quietud, el lugar desde el que hemos creado todo este caos aparente, proyectado desde lo que no somos.

Vuelve al ojo del huracán que eres.

En el Uno.

Tahíta

lunes, 21 de agosto de 2017

21 de Agosto de 2017 Luna Nueva y Eclipse Solar en Leo


(Interpretando con Amor el acompañamiento de los Astros)

El principal evento astrológico del año, el Eclipse Solar de Luna Nueva 2017, está aquí: el eclipse lunar de Leo. El bombo está justificado. Esta luna nueva se las trae.

Una luna nueva lanza una fase, una estación lunar, un nuevo comienzo y renacer de la Vida. Un eclipse solar trae fuerza dramática a este lanzamiento y hace sentir su influencia por meses, a veces más. Es similar a reiniciar un sistema operativo para instalar una actualización. El sistema se apaga. La pantalla se vuelve negra. Cuando el sistema vuelve a estar disponible, está renovado, funcionando de forma diferente y probablemente más rápido. Algunos componentes anteriores han desaparecido, otros permanecen. Algunos funcionan de manera diferente. Y algunos son nuevos, incluso inesperados.

La mayoría de los eclipses solares tienen la fuerza de una nueva luna adicionada con esteroides (vitaminas y hormonas)…o sea potenciada. En el 2017 el Eclipse solar de Luna Nueva de Leo viene con anfetaminas (estimulante…muy estimulante) y un par de atados de la espinaca de Popeye también. ¿Se acuerdan de la potencia de que daba la espinaca al personaje de Popeye? .Los mayores nos acordamos.

Nos hemos estado pre-calentando para ello. Es la segunda Luna Nueva de este año en Leo, el de corazón cálido, extravagante, dominio de la búsqueda de atención, de la realeza.

Julio preparó las señales con un tap-tap-tap en el acelerador, poniendo gasolina a nuestro verdadero yo para que salga y juegue. Agosto está al máximo en  Leo, si se quiere, inflamando todas sus cualidades en la mayor expresión posible.

El dios guerrero Marte no sólo está incrementando la acción, sino empujándonos ella, encendiendo el impulso, la motivación, la pasión y también la irritación, los temperamentos airados, los berrinches, la furia y los ataques directos.

Así que un profundo suspiro…un “Ommmm” y mucha paciencia y atención plena

Marte  nos empuja a todos, individualmente y en grupo, en una dirección que huele al destino, el camino al Nodo Norte de Leo, ocupando el escaso espacio entre Marte y la Luna Nueva. El Nodo Norte es el último punto en el que el Sol y la Luna se  cruzan antes de fusionarse. Su misión para nosotros está bien marcada en el  Eclipse solar de Luna Nueva de Leo: tomar nuestro  lugar en el colectivo que permita la expresión más completa de nosotros mismos.

Podemos hasta sentir manos cósmicas tocándonos el hombro, impulsándonos  a la acción. Es probable que simplemente nos encontremos moviéndose, o siendo catapultados a través del espacio/tiempo como si fuéramos disparados por  un cañón.

Hay poco espacio para la lógica, la planificación o las estrategias, pero mucho espacio para los movimientos audaces, sin dudas, sin remordimientos. Estas energías se encienden dentro de nosotros natural, instintiva y orgánicamente. Y probablemente resulten imparables.

La explosión es liberadora, desestructuradora , pero estabilizadora. Mientras que algunos asuntos pueden tomar formas inesperadas, CALMA, pues es la activación de las energías que se han estado construyendo en y alrededor nuestro desde diciembre pasado, cuando la mano amorosa de Saturno comenzó a trabajar en equipo con Urano, innovador y perturbador.

La Luna Nueva, Marte y el Nodo Norte están completando el circuito, creando un gran trino de fuego recorriendo las áreas de Aries, Leo y Sagitario. Estemos listos o no,¡ aquí viene!

El Eclipse Solar de la Luna Nueva de 2017 no es solo un momento de detonación, sino una reacción en cadena. El agente de cambio impredecible está en su flujo exacto y sin restricciones con la Luna Nueva invitándonos siempre a renacer y es más…en ésta posición…lanzándonos al cambio o al abismo de la ansiedad y la fatiga…por supuesto podemos elegir y es eso consiste el libre albedrío ante las energías siempre cambiantes de la vida que co-creamos.

La fuerza vital, el instinto de supervivencia, la voz directriz  susurándonos…es más levantando la voz para que escuchemos el…"Tengo que ser Yo” están surgiendo. Y Júpiter está en Libra, apoyándonos… ofreciendo asistencia, beneficios y expansión en y a través de las relaciones.

LAS RELACIONES…esas que escogemos para los mayores aprendizajes.

Lo que sea que llegue, es lo mejor. Cualquier cosa que se quede, lo que venga, lo que sea que florezca mejorará a al personaje que también somos y a lo que nos estamos despertando.

A estar atentos a lo que se revele cuando el posicionamiento de Mercurio retroceda del 3 al 5 de septiembre. La información será difícil de perder ya que el combativo Marte estará acompañando al mensajero alado (Mercurio,claro). Observemos, también, que los corazones acepten las amorosas actualizaciones cuando Venus forme un gran trino con Saturno y Urano más tarde ese mes. Para actualizar las energías amorosas, hay que crear espacio…apertura sin negación ni rechazo…lo que no significa aceptar ser víctimas ni resignarnos a nada…no es del tipo de energía de Leo…simplemente es discernir ante de dar una batalla…detenernos y hacer gala de la sabiduría de la intuición.

Estemos atentos a la oportunidad de un despertar y una revitalización más allá de lo que alguna vez hayamos  experimentado. Es la hora.

 A apagar los sistemas para recibir el formateo.

Tampoco es obligatorio…consideremos siempre que co creamos la influencia astral como co-ayudante de un proceso de constante cambio que nos mantiene actualizado con fuerzas que siempre destruyen las cristalizaciones fijas.

 

"El mayor privilegio de  una vida es ser quien eres." - Joseph Campbell

 

Tahíta

Dando la Oportunidad al Hemisferio derecho


 

 

El hemisferio izquierdo es mente racional. De la mente racional es de donde surgen los comentarios interminables, el parloteo mental constante: juzgar, analizar, planificar, criticar, vivir ansiosos por el futuro o con culpa por el pasado.

Casi todo el tiempo, y  me incluyo, solemos ocuparnos en ese pensar metódico que tanto estresa. Por lo menos en lo que a mi concierne, me gusta organizarlo todo, ordenar y sopesar. Y es que el hemisferio derecho es lo que la sociedad y la familia nos estimulan desde niños…el que propicia el HACER…para que seamos hábiles y nos sustentemos económicamente, en especial en la sociedad occidental. Ese hemisferio conecta nueva información con vieja información dándole sentido a nuestro mundo. Sí…el verbo predilecto  del hemisferio izquierdo del cerebro es hacer.

En cambio el hemisferio derecho abraza el crear, el “pensar” de manera holística y en imágenes. El hemisferio derecho aprende a través del cuerpo. Es el  responsable de traer nuestra atención al presente y nos da nuestro sentido de conexión a todo y todos. Creatividad, intuición, imaginación nos libran del pensar repetitivo en el que caemos  tantas veces cuando exageramos el dar predominio al hemisferio izquierdo…y lamentablemente, cuando éramos niños nuestros padres estaban muy interesados en que tuviéramos “los pies sobre la tierra”…o sea que no nos abriéramos a la ensoñación creativa, a la intuición y la libertad de espíritu, sino que lo necesario para ellos y primordial era el HACER…que nos proporcionaría el suministro material.

Otra cosa que seguramente hicieron, al menos algunos, fue menospreciar al cuerpo…tratar de que no lo tocáramos demasiado, por cierta idea de pecaminosidad o lo que sea, darnos en cuanto aparecía una molestia o dolor un medicamento para quitar esa molestia o señal, sin escucharlo.

El cuerpo es el que mejor indica nuestros sentimientos o estado emocional en cualquier momento dado. Las emociones son una respuesta del cuerpo a una situación percibida. Sentir las sensaciones directamente en nuestros cuerpos es fundamental para el bienestar emocional.

 La atención plena nos proporciona las herramientas  que necesitamos para crear el espacio emocional y mental el que tengan lugar tanto la inteligencia como la sabiduría.

Cuando empezamos a practicar la meditación mindfulness normalmente encontramos que el mayor obstáculo es nuestro hemisferio izquierdo, nuestra mente racional. Es de esperar porque nos identificamos completamente con ese flujo constante de pensamientos. Sin embargo, la idea de prestar atención al presente pone en marcha el hemisferio derecho y nos abre amorosa y espaciosamente a la creatividad y al SENTIR. Cuando intentemos  iniciarnos en cualquier práctica de atención plena la mente racional inventará excusas como: “Estoy demasiado ocupado,” “no funcionará para mí,” “no tengo tiempo”.

Cuando surjan éstos pensamientos, simplemente aceptémoslos .Son sólo pensamientos. Surgen y desaparecen. Y solo HAGÁMOSLO. Comencemos a meditar tal como podamos en cada momento que podamos…y no me refiero a largos tramos de tiempo…sabemos que así la mayoría no lo logra.

Lo esencial es decidirse y comenzar aún con pequeñas tomas de consciencia y momentos de  “darnos cuenta” para volver al presente, aunque sea decenas de veces en el día. Parar y darse cuenta…eso es sin duda parte de la meditación mindfulness.

Donde estés ahora mismo, para...respira profundamente un par de veces, fijándote en cómo fluye el aire al entrar y salir de tu cuerpo. Ahora muy suavemente presta atención a las sensaciones en tu cuerpo. Siente tus pies, tu espalda, tus hombros, tu garganta, tu plexo solar, tu rostro…lleva consciencia a tu cuerpo por unos minutos…y hazlo cada vez que puedas en el día.

Tu cuerpo te dará señales y tu intuición te ayudará obtener información confiable y necesaria.

Eso es mindfulness…salirnos de vez en cuando de la repetitiva charla del hemisferio izquierdo que de tanta utilidad nos es en la practicidad de la vida, para dar paso a la sabiduría del cuerpo, del hemisferio derecho, de la intuición y la frescura de la creatividad fuera de patrones repetitivos.

 Probemos volver a la realidad de lo que SENTIMOS…tomemos un respiro de las interminables historias que nos cuenta la mente racional, llena de opiniones, juicios, conceptos y aceptemos escuchar de manera directa lo que está ocurriendo en nuestra vida y  lo que experimenta el cuerpo, sus mensajes y sabiduría, sin necesidad de otro gurú que la Vida misma llegando con la información de un Campo amoroso en el cual tenemos el SER…

Démonos ese permiso y veamos qué regalos conscientes comenzamos a recibir.

En el  Uno.

Tahíta

 

jueves, 17 de agosto de 2017

Está bien no estar siempre Felices


 

Exigimos felicidad porque nunca aprendimos a estar “no-felices”.

Estamos consumidos por la necesidad de ser felices. Pasamos una enorme cantidad de tiempo y energía tratando de hacer que la felicidad llegue, de sentirla… y aun así a menudo no estamos contentos, es decir, no nos gusta nuestra situación de vida.

Hay una creencia en esta cultura que supone que la vida es feliz. Los medios de comunicación presentan la vida como una especie de parque de diversiones con helado, risas y premios. Nuestra concepción de lo que se supone que debemos sentir está basada en una vida que no está alineada con lo que es real.

Ciertamente, una parte de la vida es alegría. Pero la vida también es desafiante y dolorosa a veces. Todas estas experiencias son parte del viaje. Tenemos que hacer cosas que no queremos hacer, tenemos que interactuar con las personas que nos hacen daño, tenemos que vivir dentro de un cuerpo que se enferma y, finalmente, tenemos que dejar ir todo y a todos los que amamos. Esperar solo alegría es una vía segura a la decepción.

En esta sociedad, cuando no somos felices, somos fracasados por no ser capaces de crear una vida feliz. No ser capaz de ser felices  significa que hay algo mal en nosotros.

Como resultado de estas creencias, nos desesperamos. Debemos estar vigilantes en el control de nuestra experiencia, asegurarnos de que la vida se sienta bien y que otros sepan que nos está yendo bien. Pero hacer que el momento presente se sienta bien frecuentemente cuesta demasiado.

Hemos limitado nuestro bien a algo tan efímero e incontrolable como el placer de una situación determinada, y apostamos nuestro bienestar a  nuestra capacidad de mantenerlo. Sería prudente volver a examinar nuestra meta.

Nuestros intentos de ser felices no son el problema. El problema es que no somos conscientes de una alternativa viable a la felicidad. Como vemos, la única alternativa a la felicidad es la miseria o el vacío. No sabemos cómo no sentirnos felices y  aún estar bien, completos, presentes.

Saber estar “no felices” es un posicionamiento en el cual podemos estar en paz o sentirnos bien con nosotros mismos. No se nos enseña cómo aliviar nuestra incomodidad, aliviar nuestra tristeza, simplemente “estando” “permaneciendo” con la incomodidad, como si estos estados no fueran parte de una vida regular, una buena vida.

Nos instruyen a mantener la frente en alto, a hacer limonada si lo que tenemos es limones, y con eso distraernos, cuando lo más simple y directo es aprender a estar en cualquier estado en el que estamos sin huir….en lugar de ello se nos invita a polarizarnos, a saltar a  otra cosa, a alejarnos de lo que sentimos y volvernos a lo que nos hace felices. No se nos ha enseñado cómo permanecer con nuestra no-felicidad de una manera que todavía pueda  permitirnos sentirnos  bien.

¿Por qué se nos entrena para creer que la no-felicidad es algo espantoso?... ¿porque no sabemos cómo manejarlo? Miedo. Creemos que la no-felicidad nos deja indefensos y abandonados, y por lo tanto debe ser evitada a toda costa.

Hemos diseñado un sistema que exige que permanezcamos felices,  un sistema que depende de nuestro control sobre algo que no puede ser controlado. A pesar de la constante transitoriedad, desafío e incontrolable naturaleza de la vida, seguimos insistiendo en que la vida puede ser y de hecho es incesantemente agradable.

¿Continuamos exigiendo y esperando la felicidad?

Consideremos los métodos que utilizamos para hacernos felices, y por qué fallan.

Con el fin de servir a nuestra constante necesidad de felicidad hemos creado una industria multimillonaria de autoayuda plagada de gurús psicológicos y espirituales, todos enseñándonos cómo disfrutar sin cesar de la vida. Esto no quiere decir que los gurús reales no existan.

Un  maestro adecuado en el momento adecuado puede cambiar nuestra vida. Sin embargo, la corriente de expertos de autoayuda y programas de auto-mejora  que llena y rellena nuestras estanterías de librería es interminable. Más rápido de lo que podemos incluso digerir el contenido de un libro, la industria de autoayuda genera y comercializa una colección de nuevos hallazgos para mantenernos enganchados con esa industria.

La autoayuda moderna  se maneja en tres campos.

El primer campo de auto-ayuda (pensamiento positivo, ley de atracción, manifestando tu vida, etc.) nos vende programas sobre cómo tomar el control de nuestra situación de vida, para crear una situación de vida que sea de nuestro agrado y placentera. El primer campo nos dice que recibiremos lo que pongamos en el mundo: todo depende de nosotros.

El segundo campo (terapia cognitivo-conductual, control de la mente, etc.) nos enseña cómo controlar nuestros sentimientos. Este campo nos enseña cómo asegurarnos de que, al final del día, nuestros sentimientos acerca de nuestra situación de vida sumen en lugar de restar a nuestro bienestar. Una vez más, depende de nosotros el control de cómo nos sentimos acerca de nuestra vida.

El tercer campo adopta un enfoque diferente: nos instruye sobre cómo superar completamente nuestra experiencia humana y acceder directamente a un estado trascendente, donde lo que nos sucede a nosotros realmente: no importa. Al igual que otros campos, esta forma de espiritualidad equivocada apoya nuestra creencia de que no podemos experimentar la no-felicidad y al mismo tiempo  estar bien, incluso muy bien.

Culparnos por la situación de nuestra vida nunca nos dará felicidad.

La industria de la autoayuda que mueve millones de dólares tiene poca o ninguna tolerancia para el flujo y reflujo natural de la felicidad que ocurre en cada vida humana. La autoayuda apuesta su valor en nuestra  habilidad de alcanzar un estado emocional  placentero que ciertamente no podemos sostener.

Éstas “escuelas de la felicidad”…está todo el tiempo diciéndonos… ¡HAZ QUE SUCEDA!

Y ¿qué pasa si no sucede?

Se centra todo en tomar el control de nuestra situación de vida.

Sin embargo… no se trata de  descubrir una manera de controlar las cosas para que nunca necesitemos experimentar emociones difíciles. Por más que se nos muestren caminos para  la visión, las afirmaciones, y otras técnicas para manifestar nuestros deseos y para traernos una vida placentera, el problema es que el sistema falla cuando las cosas no van de la manera que visualizamos.

Todos estos caminos dejan fuera de concurso la aceptación, al sentirnos bien con lo que llega sabiendo que lo maneja la inteligencia del Uno, no nuestro ego.

Así, podemos movernos a un experimentar lo que sea que llegue, sin pretender ser felices todo el tiempo como nos programaron que deberíamos sentirnos .Esto no nos puede legarlo ningún gurú o técnica…solo tenemos que soltar la expectativas y pretensiones y experimentar cada uno a su modo, guiados por la intuición y la sabiduría interior, que no nos cobrarán por aprender a vivir sin las ilusiones que pretende comprar el ego.

Tal vez descubramos, en  el fondo que sí podemos acceder a una felicidad duradera, pero que no está ligada a nuestra situación sino a cómo aceptamos  ser vividos por la vida, sin querer controlarlo todo.

 

Por supuesto, ésta es solo un una invitación a la autoindagación.

En el Uno.

Tahíta

miércoles, 9 de agosto de 2017

VIVIR SIN SABER


Cuando dejamos de creer ciegamente en nuestros pensamientos y creencias, caemos en el profundo, amplio y potencial espacio del no saber… un NO SABER…que puede inspirarnos a inéditas experiencias no programadas. De hecho, lo importante es  desprogramarnos de lo aprendido y adherido a nuestras mentes individuales, por lo que ese espacio nos ofrece las corrientes energéticas precisas para tal oportunidad.

Se nos ha inculcado que “es malo” no saber…que es inaceptable sentirnos confundidos. Cuando en realidad, la Vida es un misterio.  NADIE sabe demasiado de ese misterio…y todos solemos sentirnos confundidos con nuestro contenido mental.

Nos aterra el que nos consideren vulnerables, el sentirnos desprotegidos e inseguros, y por eso tratamos de cubrirnos de capas y capas de conocimientos, certezas e intelectualismo, cuando lo que cubrimos en definitiva es nuestra vulnerabilidad, escapando a esa sensación  incómoda de sentirnos  inconclusos, “en falta” de algo. Porque la mente fragmentaria nunca se sentirá en completitud hasta que podamos al menos vislumbrar una escena mayor y completa.

Es un gran alivio admitir que en la mayoría de las cuestiones “no sabemos”…que las cosas están abiertas a seguir en múltiples y desconocidas formas.

¿Seguiremos creyendo que  No Saber es algo “a arreglar”, una materia pendiente, un hueco que tenemos que llenar con lo que  creemos que sabemos?

A los pies de la mente nos postramos ante los pensamientos que llegan como si fueran la Verdad. Pero cuando nos percatamos de que el pensamiento puede ser superficial, reaccionario, repetitivo e inútil, nos quedamos aún en un espacio abierto, que nos atemoriza.

Este espacio abierto es realmente  libertad, posibilidad creativa y energía maleable para nuestra expansión…disfrazado de vacío. Puede que ese disfraz nos haga sentir atemorizados…pero es un potencial, es LO QUE HAY.

Podemos soltar  creencias y abrirnos es éste espacio en el que nada sabemos para que llegue el verdadero conocimiento. Podemos dejar de erigir altares a la mente individual, para alcanzar la plenitud de lo que va más allá de ella, moviéndonos desde un conocer mucho más profundo que proviene del no saber….del ámbito esencial, de la intuición.

Así, aunque nos hayan hecho creer que No Saber es una debilidad, sepamos que en realidad es fortaleza, poder y valentía. Valiente no es el finge ser fuerte.

Vivir valientemente puede incluir  “no saber cómo vivir”, y llega desde el sentir y experimentar lo que hay aquí, sea lo que sea. Solo entonces podemos aspirar a que lleguen las  señales seguras del Espíritu Uno. Y es más…nos atreveremos a permanecer sin hacer interpretaciones de ellas, sino que las percibiremos y nos arriesgaremos a responder a las circunstancias y experiencias de la vida sin necesidad de entender lo que significan.

Entonces somos libres para vivir, expresarnos y sentir lo que sentimos como  verdadero, no importa lo que eso signifique o lo que los demás puedan pensar.

Eso nos lleva a sentirnos más profundamente  nosotros mismos y a los demás. Comenzamos a sentir la Unicidad de todo lo existente, más allá de las creencias.

Al no tratar de forzar la vida para que sea como creemos que debería ser, comienza el fluir.

 La vida continuará desafiando nuestras creencias acerca de cómo deberían o podrían ser las cosas. …y nos acercará las respuestas como regalos interminables que siempre estuvieron aquí accesibles pero como estábamos tan inmersos en nuestros pensamientos, los pasamos por alto.

El flujo de la vida siempre está sucediendo, pero muy frecuentemente tratamos de dirigirlo o controlarlo de acuerdo a lo que creemos o tememos. Dejar ir y dejarnos caer libremente en la vida puede dar la sensación de que nos arriesgamos a perderla, pero…es cuando realmente comenzamos a cobrarla.

Cuando dejamos de manipularnos a nosotros mismos y a la vida, lo real comienza a desbordarse.

Es la naturaleza de la Vida que somos…desbordarse cuando conscientemente la reconocemos…celebrándose a sí misma en cada flujo.

No saber cómo vivir…es en realidad dejar que la corriente de Vida esencial  NOS VIVA en libertad, sin necesidad de tener un plano aprobado de cómo fluirá….a eso, suelo llamarlo: FE.

En el Uno.

Tahíta

jueves, 29 de junio de 2017

BENDITA TRISTEZA



4 de junio/2017
Le tememos tanto.
Daríamos cualquier cosa por no sumergirnos en ella y tratamos denodadamente de mantenernos en la superficie.
Pero no vivimos para mantenernos en la superficie de las cosas…y el profundizar nos lleva a re-plantearnos nuestro papel como canales del Espíritu.
La tristeza cobra una importancia inusitada para tocarnos el hombro, y sin pedir permiso penetrarnos y revolvernos como una olla de guisado.
Y aunque duela, cuando nos pilla fuera de “conexión” ese mismo darnos cuenta de que estábamos demasiado distraídos por debajo y por fuera de LO QUE SOMOS es una legado al que la tristeza nos abre, para que nos dejemos de superficialidades, de distracciones y estemos en PRESENCIA, como podamos y desde el nivel que podamos.
Cualquier hecho de la vida puede abrirnos a ella…pequeño o no, porque si no es grande, aun así el Alma se vale de él para atraer nuestra atención y que prestemos el debido cuidado a cómo estamos dejándonos llevar por corrientes superficiales que nos descentran, distraen, complican y velan la importancia del momento y de lo que experimentamos.
Por eso, no la desdeñemos. Su propia profundidad es una antesala a los cambios que el Alma nos muestra como opción, moviéndonos el piso emocional y mental y haciendo que todas nuestras creencias tambaleen y muchas caigan rotundamente .Y es como debe ser…pues si no, no estaría ocurriendo.
Si ocurre es como  tiene que ser y no  hay ardides mentales para oponernos a nada que llega.
Además sería necio desaprovechar  esos catalizadores que irrumpen con permiso álmico, para desestructurarnos, darnos el “golpe de Gracia” necesario y hacer que nos movamos sí o sí a estados de consciencia en los que rechazar, oponernos, negar, fraguar pretextos o colocarnos corazas de nada sirve.
Sí. La tristeza tiene una belleza y profundidad que nos invita o nos impele a re-cordar  ( pasar por el corazón) el modo superficial en el que tan frecuentemente nos movemos por éste escenario tan importante para manifestar  Espíritu y Gracia.
Y la Gracia…no es solo un estado de epifanía espiritual sino un paquete de energía con moño de regalo que al abrirlo incluye la tristeza, el dolor, el miedo, la alegría, la paz, el conflicto, el amor, el rencor, la ira, la compasión, la lucha, la aceptación plena, la arrogancia, la humildad necesaria, etc…en un combo ineludible e inefablemente  bienvenido y apreciado por el Alma, que da los pasos previsibles en la dualidad, para aprender a reafirmarse en lo único  que considera REAL…al menos en éste etapa.
SOLO EL AMOR ES REAL…
Aunque sea en éste tránsito.
Y la tristeza como parte del paquete de la Vida…es un regalo preciado que nos sumerge inesperadamente en lo más hondo de lo que nos negamos a bordar y enfrentar…para luego emerger con más Luz, comprensión, compasión y honra a todo.
No pretendamos entonces vivir en la superficialidad de una vida a medias, evitando la totalidad de lo que llega.
No es posible.
Abrirnos es el único modo de experimentar realmente lo que hay en el CENTRO de Todo...lo sagrado de TODO.
Benditos días Vivimos!
Tahíta

martes, 30 de mayo de 2017

Enfrentar nuestros Demonios Internos


El título de arriba es exactamente el de un artículo totalmente  “combativo” ante lo que se suelen llamar demonios internos, y a lo que nosotros, guiados por  genios como Jung, denominamos “sombra”…que por supuesto es  parte nuestra y una parte necesaria y valiosa…si no,  no existiría.

Es cierto que todos tenemos esos “demonios”, y que nos acompañan  durante todo el proceso de la vida, aunque cambien de disfraz, pero más cierto es aún que no tenemos que “lidiar” o “luchar” contra ellos. Ya que nos tomamos tanto tiempo para crearlos y esconderlos en el inconsciente, lo mejor es que comencemos a dejar que salgan a la luz y darles la atención debida, sin miedo ni vergüenza.

No considero que sean como dicen, aspectos que “debemos dominar”…ya que estamos aprendiendo que no estamos en dominio ni control de nada, y poco nos ha servido hasta ahora esa actitud controladora, tanto hacia nosotros como hacia los demás .Estos demonios no tienen como labor exclusiva sabotear todos nuestros intentos por tener éxito, sino que nos muestran los aspectos a aceptar y a amar.

A lo largo de nuestra vida, vamos asimilando vivencias, recuerdos, experiencias, frustraciones, sinsabores, alegrías, tristezas y una larga lista de cosas que hasta ahora considerábamos no dignas de ser mostradas y tratamos de esconder…pero no por eso dejan de influenciarnos, pues el inconsciente tiene una enorme injerencia en nuestra vida, por lo tanto, lo ideal es dejar que fluyan  a su momento, o sea cuando el Alma lo decida, lo muestre y luego  desde nuestro aspecto testigo, ver, observar profundamente eso que tanto nos disgustaba mostrar y permitirnos luego SENTIR lo que tanto evitábamos.

Si lo hacemos así, volviéndolos conscientes, evitamos los estallidos emocionales que provocan desde la parte “sombra” o inconsciente, o al menos los suavizamos, ya que el trabajo es de por vida.

Eckhart Tolle dice que estos aspectos llegan casi a configurar una especie de entidad que actúa por modus propio, a la que llama “el cuerpo de dolor”…y lo importante es mantenernos conscientes para que no actúe precisamente como una entidad separada y dominante. De a poco…ese cuerpo de dolor va haciéndose cada vez menos potente, cuando ya no nos identificamos con todo lo inconsciente, sino que lo aceptamos solo como partes fragmentarias de una historia pasada que podemos trascender, sin necesidad  de que nos tome como presas…sino viéndolas como  componentes evolutivos que fueron necesarios y que luego de reconocer, podemos soltar en paz.

Nos han llenado tanto la mente con otras historias  como las de demonios reales y ángeles caídos, que nos olvidamos de considerar que solo son símbolos de esas emociones que por miedo ponemos bajo la alfombra.

En éstos momentos evolutivos tan intensos no se mantendrán más ocultas, y surgirán ante cualquier disparador…por eso es conveniente estar alertas, atentos y tratar con la mayor calma posible de hacer frente a cuanto llegue, compasivamente y agradeciendo poder ver, comprender, aceptar y soltar lo que fue creado en el pasado, que ahora surgen en el presente.

Eso de catalogar a una emoción de alta o baja vibración  es para soltar…en su lugar solo nos permitiremos SENTIRLA…y cómo la sentimos nos dará la pauta para catalogarla, o sea que no nos llevaremos por carteles externos que la cualifiquen…y menos la dejaremos ir sin experimentarla. Por ejemplo, nos dicen que la tristeza es de baja vibración y no tenemos que  dejarla expandir…por cierto no es agradable, pero si llega trae encubierto un dolor antiguo que se ha activado, y aceptar sentirla no la expande, todo lo contrario…permite que esa energía se manifieste y se extinga dejando de aparecer cada tanto. Si seguimos negándonos a lo incómodo…volverá potenciado sin permitir salir lo que encubre…sea lo que sea y  que podemos, al exponer, dejar desaparecer.

Es una práctica de sanación que nos va a producir cierto miedo, pero precisamente el miedo es una de las cosas que siempre volverá si no lo dejamos entrar…y no hablo de hacerlo mayor con elucubraciones mentales sino de solo respirar hondo y permanecer presentes.

Algunos lamentables artículos de internet nos hablan de “excluir” esas emociones… ¿cómo  podemos excluir lo que creamos para trabajar luego con ello y crecer?...no estaremos completos hasta que dejemos de tratar de separar la sombra de lo que somos humanamente en tarea.

Otros artículos hablan de “combatirlas”….y la verdad es infantilismo, respetable en cierta etapa, pero sabemos los resultados de vivir en lucha con lo que sentimos.

Lo más simple y natural es abrirnos a lo que llega, conscientes de nuestra presencia interior que puede tratar y ocuparse desde un nivel alto y profundo…ella sí que puede manejar el asunto. Es lo mismo que pedirle al Espíritu que se encargue de ellas, sin lucha humana.

Por eso seamos cuidadosos con todo ese material que nos insta a ponernos en guerra contra lo que surge…si surge: así está permitido para sostenernos en nuestra Presencia o el Espíritu, y simplemente afrontarlo con amor compasivo, sin luchas desgastadoras.

La fortaleza del Espíritu del que somos partes y el Amor compasivo hace innecesario que tomemos  todo como una lucha en la Vida…y nos permite abrazarlo como la tarea evolutiva que el Alma planificó en cada viaje a la reencarnación.

Siendo Amor.

Tahíta

lunes, 29 de mayo de 2017

MAESTROS ELEGIDOS…NO PERSONAS TÓXICAS


La única manera de “lidiar”…con las inadecuadamente llamadas "personas tóxicas"…es con AMOR.

Pongo entre comillas las palabras que no resuenan como adecuadas ya en nuestro camino hacia un mundo más amoroso…LIDIAR…es una lucha, por lo cual podríamos reemplazarla por “gestionar”…y PERSONAS TÓXICAS…es un concepto muy fuera del discernimiento al que estamos abriéndonos…ya que a ésta altura comprendemos que todos somos fragmentos de una misma Vida experimentándose, que no hay en esencia un “otro” que no sea parte nuestra y que esos fragmentos son espejos y a la vez maestros que el Alma individualizada ha escogido para llegar a las más altas cumbres del amor compasivo.

Si escogimos o simplemente se nos presentan personalidades (máscaras) que nos fastidian o lastiman…no son ellas las que nos estresan y nos empujan a salirnos de las casillas, sino la poca comprensión o manejo que tenemos de nuestras reacciones humanas. Y me pasa bastante, sí.

Por eso al leer tantos artículos de como “lidiar” con personas tóxicas que llenan la red, creo que tenemos que ser cautos y discernir que quien escribe esos artículos aún no ha llegado a comprender que una experiencia vital sin esas personas y desafíos sería muy poco movilizante de cambios y aperturas.

Cuando no solo discernimos sino que podemos de a poco a estar atentos para no quedarnos en la reflexión sino que pasamos a la aplicación de lo que sabemos, esas personas no nos impactarán tanto y nada será considerado peligroso como para “echarnos fuera del juego”.

Tener inteligencia emocional significa  manejarnos con amor, no desde el intelecto solamente…y ese amor promueve el perdón tras la comprensión…y también el olvido de las faltas ajenas y el daño recibido, en muchos casos.

No significa esto para nada quedarnos con quien nos maltrata o mantener amistades o cualquier otra relación obligadamente por considerarlo espiritual, sino “intuir”, más allá de la mente, a quiénes todavía tenemos que permitir a nuestro lado para bien del Todo y a quien soltar, sin dañar ni dañarnos. Aquí es donde obra la verdadera inteligencia emocional, no apartando a todos y todo como potencialmente peligroso…pues así nos aislaremos de los más grandes maestros y oportunidades de  expansión.

Las circunstancias y las personas, siempre van a afectarnos, en menor o mayor grado. Para eso las creamos en la escena. Cuando ya nada nos impacte absolutamente, pasaremos de plano…pero en éste: de eso se trata así que es ridículo crearnos corazas de lucha o no aceptación para no sufrir…con lo que le ha costado al Alma orquestar todo esto.

La resiliencia nos da la posibilidad de una alquimia interior en la que lo que experimentamos se convierte en el oro de la fortaleza y una mayor comprensión aún.

No nos sirve estar tan obsesionados con la negatividad que podamos absorber de los demás ni de los que según los más débiles emocionalmente nos “chupan” energías…porque nuestro sistema energético es tan fabuloso que solo  absorbemos lo que emanamos…y no es necesario que nadie nos quite energías porque  al vivir interconectados…el sistema se auto equilibra y cuando estamos muy pletóricos de energía…ella es tomada por quien la necesita y viceversa. No hay robo de energía sino donación amorosa y equilibrada.

Así, podríamos considera que ser inteligentes desde el punto de vista energético,  es permitir que la energía fluya libremente y dar lo que queremos recibir.

Me resulta risible considerar siquiera que las personas fastidiosas o desagradables sean una “distracción de la tarea”…en realidad, son parte importante de nuestra tarea, ya que nuestras relaciones nos ponen en tarea…y  tenerlas en cuanta amorosamente es dejar de considerarnos “superiores espiritualmente” para enfocarnos en la elevación de todas las partes del Todo, sobre todo con el ejemplo.

Si bien es cierto que algunas personas pueden inducirnos al pensamiento negativo, el mantenernos atentos y en calma puede hacer que ayudemos a dar un giro a tales influencias beneficiando a ambas partes…y en lugar de huir menospreciando al otro por “ser negativo” darnos cuenta de las veces en que nosotros lo somos y cómo se nos refleja para cambiar de curso.

No necesitamos encontrar la solución para “lidiar” con una persona  que creemos que nos crea un conflicto. Si lo vemos como un conflicto es porque se nos muestra esa perspectiva para que la cambiemos y aprendamos a aceptarnos y aceptar las partes nuestras y de los demás menos agradables  con tolerancia, paciencia y Amor compasivo.

No siempre lo conseguiremos, pero al menos dejaremos de culpar a los demás de lo que percibimos como “tóxico” y conflictivo y nos adentraremos en esas zonas nuestras que se están reflejando allí para ser tomadas en cuenta…como podamos y a medida que podamos…sin juicio.

La naturaleza me suele mostrar cuan retrasados estamos al respecto…y me doy cuenta de eso al observar por ejemplo cómo muchos arbustos de mi jardín y los alrededores permiten que las campanillas azules trepen y los usen de apoyo…y no creo que les trasmitan: “Oye, apártate que me eres tóxica, me quitas la luz y me chupas energía”…lo mismo observo  en muchas especies…y se suele llamar Asistencialismo...Cooperativismo.

¿Seremos nosotros menos poniéndonos miles de corazas de todo tipo para que no se nos trepen las energías de cuantos nos rodean? Solo atraemos lo que emanamos. Eso es lo más importante a considerar…no si el otro es tóxico o nutricio. Y repito que eso no quiere decir que convengamos en convivir con quienes nos dañan. Se trata de discernir, sin aislarnos, cómo  fluir en las corrientes cotidianas con una inteligencia emocional que no nos sumerja en el miedo ni en el menosprecio del ser que nos espeja y nos impulsa a la completitud. Cada caso es único y a resolver desde un nivel muy profundo.

Discernamos siempre lo que leemos ante de tomarlo como regla…y antes de  aceptarlo como conveniente preguntémonos si es coherente con lo que aspiramos a irradiar, expandir, co-crear y recibir de retorno.

Abrazados en el Uno.

Tahíta

lunes, 1 de mayo de 2017

Todos somos Vulnerables


8 de abril de 2017

"La vulnerabilidad es el núcleo, el corazón, el centro, de la experiencia humana significativa"

Nadie puede creer a cierta altura de la vida que nuestro personaje humano es invulnerable.

Todos somos humanamente vulnerables aunque  pasemos nuestras vidas tratando de negarlo.

Una de las cosas más curativas que a nivel individual podemos hacer es reconocer nuestra vulnerabilidad.

Porque aunque ansiamos el amor… el miedo hace que pongamos corazas a nuestros corazones impidiendo que ese flujo nutritivo  se expanda, se vierta hacia fuera y retorne auto alimentándonos…por miedo…por temor a ser heridos, como seguramente seremos un día u otro…

Todos hemos sido heridos y tenemos miedo de ser heridos de nuevo. Y asumir lo que es inevitable en esta experiencia humana lleva a abrirnos aun reconociendo esta vulnerabilidad que nos permite sentirnos y sentir, a pesar del eventual dolor que pueda acarrear.

¿Por qué?...porque absolutamente todos…

Deseamos alguna vez ser diferentes…

Hemos sentido la vida como una carga demasiado pesada…

Hemos sido juzgados, a veces sin compasión, y todos hemos juzgado a otros…

Nos hemos considerado inadecuados para una tarea ya veces hasta para la Vida. ..

Nos hemos  pensado…locos,  minimizadamente avergonzados e ineptos, y deseamos fervientemente que nadie nos vea cuando nos sentimos así….

Hemos sido verdaderamente despiadados con nosotros mismos. ..

Fuimos considerados egoístas y sin embargo siempre estábamos haciendo lo mejor que podíamos.

Todos llevamos una sensación de parecer ante otros  invisibles, no oídos y no valorados.

Todos conocemos esa veta de malestar que no queremos reconocer.

 Y todos hemos experimentado  el tipo de miedo que nos hace difícil respirar.

Estamos profundamente temerosos de que otras personas vean lo que verdaderamente sucede dentro de nosotros  porque estamos seguros de que seremos rechazados y nos quedaremos solos.

También tenemos miedo de ver lo que está sucediendo dentro de nosotros, lo que nos lleva a mantenernos ocupados en nuestras actividades mundanas  en lugar de abrirnos  y vivir de nuestra autenticidad.

Sí…todos pasamos mucho tiempo pensando en cómo debería ser la vida en lugar de abrirnos a ella tal como es.

Luchamos…y a la vez anhelamos abrir el corazón y estar presentes ante la Vida.

Y es que todos somos una exquisita mezcla de oscuridad y luz, absolutamente perfectos en nuestras imperfecciones. Al no ver la verdad de esto, tratamos de controlar el incesante flujo de cambio que es la Vida. Esto interpone un velo entre nosotros y lo que anhelamos más profundamente: una experiencia directa de Vida.

Sí…somos vulnerables…pero algún día tenemos que dejar caer las corazas y abrir el corazón a pesar de todo. Reconocernos vulnerables es a la vez reconocer que todos con los que nos relacionamos aún por un segundo son tan vulnerables como nosotros mismos…y a partir de allí la compasión florece sin límites.

Eso es algo que nos hermana y opaca todas las discriminaciones que levantamos contra nuestros semejantes. SEMEJANTES… ¿recuerdas?...son todos semejantes a nosotros, parecidos, movidos por los mismos vientos y sostenidos por el mismo Espíritu.

Semejantes en vulnerabilidad, en temores, en corazas que algún día caen y nos dejan al desnudo…al desnudo para re-encontrarnos con nuestra verdadera fortaleza, que se parece mucho a…Amor incondicional a toda Vida…aún a la que parece manifestarte como distinta.

Descubrir nuestra propia vulnerabilidad nos hace posible re-conocerla en los demás con bondad y comprensión…aún si sus puntos de vista son diferentes a los nuestros.

La vulnerabilidad reconocida es otra herramienta que sirve para crear puentes y derribar muros.

Es parte de la auto-curación…y por ende, la curación de un planeta…vulnerable y digno de cuidado…y a la vez SOSTENIDO POR LA SABIDURÍA DEL ESPÍRITU.

Tahíta.

domingo, 30 de abril de 2017

¿Dónde duele?


 

Las heridas en nuestras vidas están relacionadas con percibirnos  separados…con esa sensación de que en cualquier momento podemos perder a otro o perdernos en la soledad y el dolor…con la comprobación de que en realidad, no podemos estar al control de todo, es más, no estamos en control de casi nada importante.

Y de una manera u otra buscamos denodadamente  adormecernos, apartarnos de esas sensaciones que duelen, que nos vulneran y se asocian con programas inculcados en nuestra niñez acerca de que siempre…ALGO ANDA MAL en nosotros si nos sentimos menos que felices.

La curación comienza reconociendo ya sea el dolor o el sufrimiento y preguntarnos…¿Dónde duele? Intentar comprender, ofrecer nuestra presencia interesada, incondicional y completa a esa herida para re-crearla espiritualmente.

¿Re-crear una herida?....Bueno…eso significa verla desde otra perspectiva ya que “está”, “existe” por más que queramos evadirnos y esconderla debajo de la alfombra.

Yo recuerdo a mi madre cuando yo era niña y avanzaba llorando como loca a sus brazos, preguntándome…¿Dónde te lastimaste? ¿Dónde te duele?...para luego revisar esa zona y decidir el remedio adecuado.

Cualquier padre viendo a su hijo molesto, enojado, retraído, querría saber lo que está pasando, y de esa actitud podemos aprender a profundizar en nuestras heridas más o menos profundas y preguntarnos amorosamente: ¿Qué está pasando dentro? ¿Dónde duele?

Es todo un reto, y tendremos que apelar a nuestro guerrero interno para ponernos en contacto con sentimientos de soledad, vergüenza o el no ser o no haber sido amados por otros.

La verdad es que  cuando no sabemos cómo “estar presentes” con esas emociones dolorosas, nos apresuramos a huir de distintas maneras. El juicio es una de las principales maneras de “escabullirnos” cuando las cosas se ponen difíciles. Nos culpamos, nos enojamos, juzgamos a los demás. O nos adormecemos con distracciones, con exceso de actividades, etc…la lista es larga.

Hay una historia de un viejo sabio  que vivía en lo más lejano de un desierto. La gente que lo buscaba por su sabiduría  tenía  que viajar a través de selvas peligrosas y bosques durante días y días para encontrarlo. Una vez que llegaban, él solo rompía el silencio con una pregunta….

 ¿Qué no quieres sentir?

Esa es una pregunta posterior a ¿Qué duele?

Puede tomarnos un tiempo no solo formularlas sino  meternos en el silencio, decidir bucear por las respuestas y animarnos a “estar presentes” ante lo que surja.

Aprender a estar presentes con lo que sentimos. Ese es el desafío. No huir más. No distraernos hasta que duela de nuevo. Permanecer.

Podemos comprometernos a permanecer con nuestra propia experiencia interior, no importa lo que sea. Y a medida que nos ponemos en contacto con lo que realmente necesitan esos lugares dolorosos, nuestro cuidado amoroso  florecerá naturalmente en una presencia más coprometida y compasiva cada vez, hacia nosotros como principales actores de la sanación…y luego florecerá también en otros jardines, como semillas llevadas por un viento común en El Campo en el que todos somos Uno.

Llevar esta práctica a nuestras propias heridas es clave, y cuando la expandimos para incluir a otros, abrimos el potencial para una curación sin límites en el mundo que nos rodea.

Si realmente queremos tener un mundo donde podamos conectarnos y responder con Amor unos a otros, podemos ensanchar el campo y atender con la misma comprensión y cuidado a todos los humanos, a todas las especies, a todas las partes de este mundo viviente que sangra por tantas heridas.

Tal vez nos parezca una misión imposible, pero como “todos estamos relacionados”…

Solo comenzamos por una breve pregunta…

¿Dónde duele?

 

En Amor-

Tahíta

miércoles, 26 de abril de 2017

Rozando la superficie de la Vida


 

Dispones de lo que está en manos de la fortuna y abandonas lo que está en las tuyas. ¿Cuál es tu propósito? ¿Por qué te adelantas tanto? Todo porvenir es incierto: vive, pues, desde ahora”.

-Lucio Anneo Séneca (“De la brevedad de la vida”)-

 

Tal vez algunos de nosotros ya nos hemos dado cuenta de que vamos más y más rápido.

 Todo es una carrera…como si la vida misma fuera una carrera para llegar ¿a dónde?

No hay a donde llegar, ni nada a experimentar sino lo que experimentamos…sin embargo, cada vez se pasa por la vida más rápidamente usando el presente solo como trampolín a algo que no existe. Nada sino lo que estamos viviendo existe, y lo despreciamos negando presencia a la belleza que nos rodea, sea como sea, a las personas, lo que es más lastimoso y a nosotros mismos.

Sí…a nosotros mismos porque colgados siempre al celular, el internet, o la mente charlatana…perdemos conexión con nosotros mismos además de “los otros”.

Lo observo cuando camino por las tranquilas calles del lugar en que vivo…antes la gente pasaba a tu lado, te miraba y te saludaba…ahora “hablan solos” siempre conectados a un aparato móvil de comunicación (¿o incomunicación?....o  ni te registran, metidos en su charla mental, a mucha distancia del presente. Otros  casi vuelan en lugar de caminar o van  arreglando cosas en sus bolsas o arreglándose el maquillaje, como si ya no pudiéramos disfrutar de “simplemente estar” sin dejar de mover manos, ojos o piernas.

Junto con la velocidad que viciosamente hemos adquirido, viaja la sensación de que no hay suficiente tiempo. Eso es solo una percepción. Pero es una percepción dañina  de “no estar disponible” ya sea para otros como para nuestro Ser…y por añadidura, generalmente se acompaña de ansiedad. Sentimos ansiedad porque el pensar que no tenemos tiempo nos lleva a racionalizaciones como…: “No estoy preparado aún para…” “No voy a poder resolver lo que me va a llegar,” “Voy a quedarme corto de tiempo,” “No voy a poder hacer algo como debiera.”

En realidad nunca vamos a comprobar en presente el resultado, y es más no será muy bueno si por anticipado nos recargamos de duda y ansiedad.

Es totalmente necesario que nos detengamos…que tomemos pausas  y nos zambullamos en PRESENCIA…frecuentemente.

No es Vida plena la que llevamos corriendo por la superficie de las experiencias sin VIVIRLAS.

Siempre teniendo la  sensación de estar en camino a otro lugar, como si este momento no fuera lo suficientemente importante. Y es terrible, pues no hay otra cosa por vivir. Solo lo que está aquí y ahora. Estamos tratando de llegar a un momento en el futuro  en el cual al fin descansaremos… ¿de qué y cómo? Paremos ahora, descansemos ahora, vivamos ahora.

 Detengamos esta carrera perpetua que solo nos lleva al final de nuestra vida terrena presente. Vivimos en la superficie, incapaces de acceder a la profundidad que da todo el sentido a ésta experiencia.

SOLO ROZAMOS LA SUPERFICIE DE LA VIDA

Thomas Merton describe el apuro y las presiones de la vida moderna como una forma de violencia contemporánea. Dice:

“Rendirse a demasiadas exigencias, a demasiadas preocupaciones, es sucumbir a la violencia.”

Cuando nos apresuramos, violamos nuestros propios ritmos naturales, lo que no nos permite ESCUCHARNOS…escucharnos verdaderamente interiormente…y tampoco ESCUCHAR A LOS OTROS…escuchar su alma, su resonancia. Nos volvemos tensos. Nos empequeñecemos.

Ya no nos permitimos  detenernos ante un paisaje, una flor, un niño, una taza de café humeante, realmente regalándonos el espacio y la satisfacción de deleitarnos con lo que sea que percibamos. Nos negamos apreciar la belleza,  celebrar, servir a otros desde el corazón, no rozando la superficie de la vida, andando como zombis, deambulando en la inconsciencia entre la prisa, la desatención, el uso excesivo de una tecnología  sobrecargada de estímulos…PERDIÉNDONOS..

Necesitamos darnos la oportunidad de hacer una pausa y redescubrir ese espacio de PRESENCIA que tan fácilmente olvidamos en la prisa y la inconsciencia…la falta de atención plena y el desprecio al momento presente.

Cuando dejemos de apresurarnos para llegar a un  futuro inexistente  y nos abramos a lo que está aquí, vamos a ESTAR VIVOS.

El descanso, el gozo o la tristeza, la risa y el llanto, lo suave y lo áspero, la coherencia  y la pasión, el Amor, la VIDA…están solo aquí y ahora.

Detente y VIVE.

En Amor.

Tahíta

viernes, 14 de abril de 2017

LA EMERGENCIA…PASCUAS, LAS ENERGÍAS


 

Siempre he observado que durante las Pascuas las personas se sobresaltan en lugar de pacificarse, se ponen ansiosas, se aceleran, en lugar de aplacarse y  las emociones se detonan por doquier.

No en vano nos previnieron. Pues aunque sabemos que nuestra esencia está al mando( y trasciende la influencia de los astros, las lunaciones y la energía que innecesariamente vierten en la atmósfera psíquica quienes  rezan, piden o se lamentan en nombre de festividades religiosas, respetables claro, pero peligrosamente saturadoras del campo energético)…no así nuestra persona humana, nuestro ego llameante y reactivo, nuestra personalidad  casi siempre herida en miles de batallas de todo tipo.

Y sumemos que la pascua ocurre en una luna llena o inmediatamente después de ella, lo que de por sí  aumenta la potencia de las emociones.

Sepamos que todos esas inundaciones energéticas sacan toda la sombra a pasear, fuera de sus escondites confortables y nos moverá en una dirección u otra hasta que realmente nos plantemos intuitivamente abiertos,  a escuchar internamente qué es oportuno  para el momento y qué no lo es, para, aunque más no sea, sostenernos de pie sin que los campos energéticos de los demás, sumados a nuestra partes inconscientes, nos derrumben  emocional, mental y hasta físicamente.

No me llevo por las predicciones, solo las observo desde la orilla. Lo que más observo es cuánto nos está costando, a todos los que contacto, tal vez a unos pocos no, mantenerse en calma…por lo cual creo que  no es momento de sociabilizar demasiado, solo lo absolutamente necesario, y tratar prioritariamente de estar solos, al menos por ratos, y en la naturaleza, aunque sea la de un parque, para los que viven en la ciudad. No hay ninguna misión que no sea la tarea del día a día de sostenernos  lo más centrados posible mientras se suman energías al campo de juego.

Ante todos los eventos mundiales y personalmente humanos, nadie sabe lo que ocurrirá. No sabemos si  esto es  un mágico toque de redención, un cambio que soportaremos o el comienzo de un viaje para dejar los cuerpos densos y  seguir de otra forma. Es infantil creerse todo cuanto se dice, pues cientos de voces se levantan, y muchas se contrarían mientras otras se replican o copian, sin saber nada…pues eso es lo que sabemos NADA. Los gurúes y profetas tanto apocalípticos como  imaginarios de  mágicas iluminaciones  en tránsito…deben honrar el silencio, hoy más que nunca, y  acompañar  silentemente  el AQUÍ Y AHORA  sin prestar sus vehículos a mensajes que no se sabe de donde surgen ni con qué propósito.

Un llamado a la coherencia  sería decirles y decirme…EL REINO DE DIOS DENTRO TUYO ESTÁ…y viene bien considerando la fecha…pues parece que no acabamos de comprenderlo. Sé la tremenda importancia de los acontecimientos  que los astros  configuran y cómo unos cientos o miles golpeándose el pecho en culpa y dolor o rezando pidiendo lo que no corresponde a su realidad, puede hacer, pero  ¿quién ha puesto esas configuraciones en nuestro plan como humanidad? No hay azar, ni casualidad…y sea lo que sea lo que ocurra está en un plan que solo abre su abanico de posibilidades ante nosotros si vamos dentro para contactar con  la parte del reino que como herencia  recibimos, cuyo Rey, que es nuestro Yo en su manifestación última, lo llames como lo llames o te abstengas aún de nombrarlo, teje y desteje  lo que ocurre  partiendo de nuestros propios hilos, de lo que  estamos aceptando, creando o entregando…pues hay muchas maneras de contribuir a éste entramado.

No creo en planes para doblegarnos o manipularnos…es irrisorio creer por un lado que somos co creadores de todo y por el otro pensar que se nos puede  manejar como piezas de dominó. Claro…ustedes pueden pensar o sentir lo que sea…pero antes de hacerlo, eviten crear esa realidad, y siempre elijan lo  más amoroso, suave y coherente…pues es un aporte invalorable...

AUNQUE PERCIBAN CAOS A SU ALREDEDOR, E INCLUSO EN SU VERTIENTE EMOCIONAL HUMANA.

Mi intención no es decirles qué hacer, sino que les doy  el punto de vista de lo que percibo, siento y a veces compruebo, no siempre.

Las energías llegan y son fuertes, según las siento, y no podemos ni desafiarlas ni escondernos…solo podemos  relajarnos y estar atentos para no sumar al caos, aunque suene difícil…y si nos salimos del centro y nos irritamos y  no lo logramos…no importa…nos recentramos y volvemos a tratarlo.

Los más tocados o al menos los que más reconocen esa potencia energética, no son los más mundanos e inconsciente. Los que  estamos expendiendo nuestra conciencia recibimos más cuanto más podemos procesar,  sabiendo lo que está ocurriendo y avisados de que  tenemos  ahora sí que NO SER PARTE DEL MUNDO…y eso no es apartarse totalmente de la sociedad, sino  NO ENTRAMAR NUESTRA ENERGÍA EN LOS PATRONES DE CAOS EN QUE LA MAYORÍA DE LA HUMANIDAD ESTÁ ENREDÁNDOSE.

Corten cuantos hilos puedan. Disciernan en su interior éstas palabras y sabrán cuales cortar.

Recuerdan las palabras  bíblicas…EL REINO NO ES DE ÉSTE MUNDO…LLEGARÁ EL DIA EN QUE DOS ESTARAN TRABAJANDO EN EL CAMPO…UNO SERÁ TOMADO Y EL OTRO SERÁ DEJADO….

¿Cómo lo interpretan? Es hora de abrir completamente nuestra intuición para percibir lo oculto de cada enseñanza, crística, búdica o la que sea, pues en ellas escondimos  los códigos que ya podemos  interpretar.

No se refiere al fin del mundo ni a la llegada de naves…disciernan en éste momento, pues no hay otro…Tal vez se trate de cómo las energías toman o no a distintas personas…cómo nos damos cuenta o no, como  se nos va  mostrando que el permanecer FUERA DEL MUNDO …energéticamente es la manera  de contactarse con EL REINO que no es humano ni está fuera, ni en las religiones, ni en internet, ni en nada manifestado por otros, SALVO EN ESA URGENCIA INTERNA QUE SENTIMOS DE CONECTAR CON LA DIVINIDAD Y DESPRENDERNOS DE LO MENOS ESENCIAL PARA DESENREDARNOS DEL CAOS QUE LA HUMANIDAD TEJE.

La buena noticia…NO SOMOS HUMANOS.

Al menos…no solo humanos. Si no, ya no  habría nada que hacer.

Por eso siempre se me llama a hablar de EMERGENCIA….emerger…dejar emerger la parte que ni conocemos de nuestro Ser para terminar de  estar golpeándonos contra una dualidad que no nos es propia.

Tal vez para eso estoy aquí…y lo están ustedes….para permitir lo real emerger.

Nos llenan de predicciones…y las predicciones leídas y creídas por millones, crean lo que ha sido predicho…pues no hay un antes y un después en una profecía, y a veces el desenlace es la causa no al revés…por lo tanto, lo importante es si leen predicciones, canalizaciones, etc., lo hagan sin aceptarlas como realidad ineludible, y luego las suelten…pero nunca soltarse de su percepción interna, nunca de su guía  divina. Las leo, porque  me preparo antes para no creerlas, no co- crearlas…salvo que así lo decida…pero la mayoría  aún las toman por guía sin saber que son los causantes de cualquier cumplimiento.

SEAMOS INOCENTES COMO NIÑOS…y terminen la frase ustedes…inocentes creando lo mejor y entrando en el silencio…y sabios como serpientes sin dejarnos cargar la mente. Cuanto más quieta, mejor…puesto que nada sabemos en nuestro aspecto humano.

Solo estamos AQUÍ Y AHORA…tratando de  aceptar las energías, incorporando las que podemos, despreocupándonos por las otras y  estando intuitivamente seguros de que eclipses, cruces cardinales,  desastres naturales, guerras, fechas especiales preñadas de energías avasallantes o lo que sea, ES NUESTRO…no algo que llega al azar. Eso es FE. Sin creencia alguna, ni en un presunto salto cuántico, ni en un final apocalíptico, ni en nada.

 La FE es una caída sin red, en lo desconocido.

La red, es la creencia…y mientras la sostengas, nunca sabrás nada de lo que hay más allá de ella.

LES ABRAZO EN EL UNO.

Tahíta

jueves, 6 de abril de 2017

EN ROMANCE CON LA VIDA


28 de marzo de 2017-  

 

 

Dejo que la Vida me tome y me Viva.

Hay demasiado ego tratando de impedir que la Vida SEA.

Por eso decido dejar que la vida me absorba y  use lo que de mí queda, para manifestar lo que sea.

Me lanzo en ella, segura de que lo inseguro es lo  válido…lo inédito, lo no aprendido, lo que lleva al fin a la claridad que la mente no alcanza.

Me permito sentir compasión y ternura aún por quienes no me agradan en primera instancia.

Algún sabio dijo…”La vida te consumirá si la dejas”... y no lo considero  peligroso, sino unificador.

Deseo derretirme en la vida, ser fluida, suave, gentil y profundamente UNA con ella, permitiéndole todo lo que necesite que pase por mí…por ella.

Quiero en ella y con ella ser brisa suave e infinito viento de cambios….porque es más grande que todas las limitaciones que solemos ponerle, y elijo estar en un romance cambiante con ella, aunque duela a veces. Quien ama no está exento de sufrir, y sin embargo, sigue en el amado.

Quiero poner Vida en todo cuanto hago (para no caer en el automatismo que nos corroe)…como si fuera lo más importante aquí y ahora….No quiero seguir olvidándome de darle vida, de otorgarle importancia de Vida a todo.

Si para ello tengo que retornar a una “mente de principiante” (mente infantil que se acerca a todo como si fuera nuevo)… ¡Dejaré que así sea!...Abriré la puerta al milagro. Sé que es un compromiso profundo al que deberé releer y re-iniciar cada vez que el viento del ego vuele las cláusulas del contrato…pero sé que el Espíritu que me mueve es más amplio que el ego.

Siempre se puede acceder a lo ilimitado… no importa cuán mal parezcan funcionar las cosas.

Siempre podemos no dejar a los problemas dictarnos nuestros estados de ánimo. Dejamos que las circunstancias definan nuestras relaciones, nos enojamos si no conseguimos lo que queremos, si la comida que nos sirven no es perfectamente a nuestro gusto, o si la gente no actúa como esperamos  que actúe… ¡DEMASIADAS DEMANDAS DEL EGO!…y hay que tener un romance expansivo con la vida para trascender esa mezquindad.

Sea lo que sea, la Vida es rica, exuberante, llena de posibilidades, grandiosa en ambas polaridades…si un día se viste de miseria, dejaré que sea miseria… si otro día se viste de angustia…respiraré en angustia, transitaré la angustia y de ella brotara el propio elixir reservado a los que aprenden a cada instante la aceptación, como sea, y como pueden.

Esa es la mente del principiante. Cualquier cosa puede pasar mañana. No sé. No importa. Hoy es esto y la vida me lo pone enfrente así que ¡VOY A PLENO CON ELLO!

Si no tenemos un romance con la vida diario, no podemos  esperas un milagro cada día…Y QUE LO HAY, LO HAY.

No voy a buscar a Dios solo en lo que me agrada o me parece bueno. Lo bello, lo predecible, lo fácil no aporta la íntegra profundidad de vivir. Las apariencias son superficiales…y  mi alma ansía más. Para ir por sobre ellas, tengo que mirar al corazón de las cosas, SENTIRLAS… viajar de las apariencias a la Esencia.

Es seguro apasionarme si conservo la mente de principiante. Esa mente de principiante es fresca y desprovista de conceptos acerca de lo adecuado, de lo que me conviene o no, de lo importante….esa mente solo experimenta sin etiquetar…y VIVE EN ROMANCE CON LA VIDA.

Solo así podré abrazar lo milagroso de cada instante.

Los milagros caen a nuestros pies, en nuestro regazo, en nuestras manos, y solo tenemos que aceptarlos acallando esa abundancia de ego con que la mente cree saberlo todo.

Abrazar e integrar estas oportunidades milagrosas nos hará libres, felices, llenos de vida.

Vida no etiquetada. Vida…COMO VENGA.

Para no dejar éste romance comprometido  a la intemperie, en la vorágine mundana…alimentémoslo  cada vez que podamos, recordando y centrándonos  en la maravillosa oportunidad que tenemos de estar VIVIENDO.

En Amor-

Tahíta

sábado, 1 de abril de 2017

Escuchando al dolor


1 de abril de 2017-

Sabemos que el dolor es una parte inseparable de la vida, por lo que todo el mundo lo experimenta en un grado u otro.

Sólo unos pocos, sin embargo, entienden lo que realmente es el dolor, la importancia que tiene como experiencia y cómo gestionar lo que sentimos cuando nos toca.

Tendemos a olvidar ciertas cosas sobre el dolor, que mal o bien he aprendido de las experiencias dolorosas que tuve que pasar a lo largo de mi vida y que me ayudaron a comprender mejor el dolor y experimentarlo mucho menos duramente…no totalmente feliz, pues así es la naturaleza humana, pero de una manera más consciente.

No podemos experimentar placer sin experimentar su opuesto, el dolor

La mayoría de nosotros tratamos de maximizar el placer y minimizar el dolor, sin darnos cuenta de que el dolor y el placer son en realidad dos caras de la misma moneda .No podemos tener uno sin el otro.

Pero ¿por qué?

Porque el placer, al igual que el dolor, es una sensación temporal, pasajera, no importa cuánto dure…cambiante. Como una ola que se levanta muy alta sobre la superficie del mar, pronto caerá y desaparecerá en las aguas, del mismo modo que el placer surge y luego se disuelve y desaparece. Ambos son una creación subjetiva de la mente individual.

El placer viene rápidamente, y se va tan rápidamente como viene, y aunque se sienta agradable mientras dura, después de que se va, su carencia puede ser muy dolorosa si estamos apegados solo al placer. La ausencia de placer, una vez que se ha ido, por lo general conduce al descontento emocional.

El placer y el dolor siempre van de la mano, de modo que cuanto más buscamos placer, más dolor atraemos en nuestras vidas, lo que a su vez nos vuelve sedientos de más placer aún, creando así un ciclo interminable de sufrimiento.

El dolor es necesario para el crecimiento

El dolor es, en cierto sentido, una llamada de atención que nos despierta al hecho de que hay algo mal con la forma en que vivimos y que en necesario tomar medidas para hacer correcciones.

Cuanto más elegimos dejar de lado el dolor, más dolor vamos a experimentar, hasta que llegue un momento en el que será insoportable y nos sentiremos obligados a hacer algo al respecto.

Como señal es incomparable…nos obliga a la corrección de nuestra perspectiva de vida.

Por lo tanto, no es “malo “como la mayoría de la gente cree. Puede ser muy útil, si le prestamos atención y aprendemos de él.De hecho, como dijo Carl Jung una vez, "no hay nacimiento de conciencia sin dolor".

Con el dolor viene la necesidad de mayor inteligencia emocional. El dolor nos está obligando a averiguar por qué está ahí, para que podamos encontrar maneras de sanar y cambiar la forma en que vivimos y asegurarnos no experimentarlo de esa forma en el futuro. Así que la próxima vez que sintamos dolor, preguntémonos: "¿Qué puedo aprender de él?"

El tratamiento de los síntomas del dolor no cura el dolor

Para deshacerse de un árbol, es necesario eliminarlo de sus raíces. De la misma manera, si deseamos sanar un dolor necesitamos abordar sus causas fundamentales.

Por desgracia, no es lo que solemos hacer, porque el miedo nos atrapa y el yo egoico al que damos lugar quiere evadirse.

¿Te sientes triste? No te preocupes, toma unas copas y pronto olvidarás tus preocupaciones. ¿Todavía te sientes triste? ¡Toma esta píldora milagrosa y toda tu tristeza desaparecerá en el aire!

Más o menos… es la forma en que se nos aconseja y muchas veces, diría es la manera en que la mayoría aceptamos tratar de salirnos de escena, con cualquier método o distracción. Adormilarnos. No sentirlo. Huir.

¿El resultado? Aún más dolor.

Escogiendo evitar sentir nuestro dolor, descuidamos tratarlo. Y aunque encontremos una "solución rápida" que nos alivia por un tiempo, eso de ninguna manera nos ayuda a deshacernos de él. Es como tomar un analgésico cuando una parte de nuestro cuerpo está sufriendo de una lesión - aunque nuestra conciencia no lo registre bajo la influencia de la droga, la herida todavía está allí. No sugiero que no tomemos un analgésico…tomémoslo, pero tratemos de sanar la causa. Indaguémonos. Si no sale a la superficie…aceptamos que cuando sea el momento lo hará, pero sigamos atentos a las señales que tarde o temprano nos develarán intuitivamente lo que está pasando.

Al pretender tratar el dolor solo a nivel de síntomas, no nos tomamos el tiempo para averiguar la causa de la raíz de donde todos los síntomas están brotando.

De esta manera, más y peores síntomas de dolor se manifestarán seguramente en el futuro hasta llamar nuestra atención, porque todo tiende a una resolución…no a mantenerse subyacentemente causando ciclos de conflictos sin resolver.

La vida puede ser muy dolorosa a veces, pero está en nuestras manos disminuir la cantidad de sufrimiento que estamos experimentando, prestando más atención a nuestro dolor, abrazándolo y aprendiendo las lecciones importantes que siempre tiene para enseñarnos.

Tenemos miedo del dolor, y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para evitar experimentar el dolor. Tratamos de escapar del dolor de cualquier manera que podamos, pero cuanto más lo hacemos, más lo encontramos frente a nuestra cara, mirándonos directamente a los ojos.

Nunca nos detenemos y nos preguntamos : ¿para qué experimentamos el dolor?

El dolor está ahí por una razón - para mostrarnos que hay algo disfuncional en la forma en que vivimos, y que tenemos que cambiarlo, y sólo cuando lo cambiamos, nuestro dolor cesará.

Es un mensajero, tratando de protegernos de más daño a nosotros mismos, pero hemos elegido evitar escucharlo, temiendo su presencia misma. Hemos encontrado una miríada de maneras de distraernos del dolor pasando horas y horas viendo la televisión ,en internet, medicándonos, consumiendo sin pensar… para que no haya un momento de silencio cuando podamos enfrentarlo.

Empujamos el dolor profundamente en nuestro inconsciente, y lo mantenemos allí, enterrado, pero bien vivo, y siempre tenemos miedo de que en cualquier momento estalle y lleguemos a experimentarlo.

Pero, ¿qué conseguimos al hacerlo?

Sólo conseguimos estar en un estado constante de miedo y estrés, que nunca se calmará a menos que enfrentemos y resolvamos los problemas de nuestra vida. Y nunca podremos resolverlos, a menos que nos tomemos el tiempo para escuchar nuestro dolor, y prestemos atención a las importantes lecciones que tiene que enseñarnos .

Porque… el dolor es nuestro mejor maestro.

Arthur Schopenhauer escribió…

"La naturaleza demuestra que con el crecimiento de la inteligencia viene una mayor capacidad para el dolor, y es sólo con el más alto grado de inteligencia que el sufrimiento alcanza su punto supremo."

Todo en el camino que estamos viviendo nos está llevando a exactamente lo que estamos tratando de evitar.

Así que no tengamos miedo del dolor. Aceptar el dolor y abrazarlo es posible y sanador. Esto, sin embargo, no significa que debamos ser masoquistas ni estar deseando el dolor en nuestra vida. Simplemente significa que cuando surja no huiremos de él ni buscaremos desesperadamente distraernos con otra cosa. Permitamos que el dolor nos muestre lo que tiene que mostrarnos.

No carguemos con nuestros errores. En su lugar, coloquémoslos debajo de nuestros pies y usémoslos como escalones para elevarnos por sobre ellos.

En Amor.

Tahíta

jueves, 30 de marzo de 2017

ABRAZANDO EL CAOS


El caos así como la incertidumbre y la imprevisibilidad de la vida que estamos viviendo en la actualidad ya sea en la economía, en el lugar de trabajo, con respecto a nuestros hijos o en las relaciones ¡nos rodean y presionan!

 No sabemos cómo lidiar con la incertidumbre y la imprevisibilidad de los eventos en nuestro trabajo, carrera, relación, negocio o vida. Esta sensación persistente de no saber qué situación viene a continuación nos causa mucha ansiedad, estrés y tensión. Sentimos como que estamos caminando sobre campo minado todo el tiempo.

En pocas palabras, la vida presenta cualidades que podemos interpretar como caóticas:

1. Incertidumbre

No sabemos lo que está pasando.

2. Impredictibilidad

No sabemos qué va a pasar mañana.

3. Complejidad

Todo está tan interconectado y relacionado.

4. Velocidad

Todo se está moviendo tan rápido, que es difícil mantenerse al día en el flujo energético.

¿Qué sentimos en una situación caótica?

Ansiedad, estrés, tensión, frustración, desamparo, confusión, desesperación... Las he experimentado todas. Durante mi viaje de lidiar con el estrés y la ansiedad causada por la incertidumbre, me suelo atascar y sumergirme en la ansiedad, sin encontrar por un tiempo mejores opciones.

Cuando percibimos que no tenemos el control, nos sentimos impotentes. Cuando no sabemos cómo lidiar con la incertidumbre, sucumbimos a la ansiedad y el estrés. Queremos ser capaces de sentir que mantenemos algún control sobre nuestro trabajo, nuestra carrera, nuestro negocio, nuestras relaciones, nuestros hijos y nuestra vida. Pero cuando descubrimos que no tenemos ningún control, en lugar de sentirnos aliviados y soltar, nos  descubrimos más vulnerables y temerosos.

Atascados. Paralizados por el exceso de análisis, nos agobiamos por no poder predecir lo que va a suceder a continuación. Y cuando no podemos determinar con precisión cómo van a salir las cosas, insistimos y nos ponemos ansiosos. La incertidumbre nos hace pensar dos veces y tres veces y cien veces sobre muchas cosas: una relación, la carrera, el negocio, nuestra vida. Y terminamos perdiendo tiempo  esperando la solución perfecta, según nuestro punto de vista  o la persona "perfecta" que no aparece.

No hay forma de no enfrentar la incertidumbre y aplicar la aceptación ante la naturaleza impredecible de la vida.

Lo que para mí funciona, aunque no siempre tengo la coherencia de aplicarlo se resume en TRES PALABRAS, que me repito:

¡Abraza el caos!

Acepto que la vida es incierta, impredecible, complicada y rápida.

Acepto la impermanencia y las imperfecciones.

Dejo de intentar llevar adelante mi relato de orden y perfección en una  vida que no tiene ninguna regla al respecto.

No hay trabajo perfecto, ni persona perfecta, ni relación perfecta, ni vida perfecta. Hay trabajos, personas, relaciones y vida. Dejo de luchar contra el cambio. Acepto todo, ya que es ... bueno, malo, genial, corto, arriba y abajo, horrible, loco y fluye en todos los sentidos. ES LO QUE ES.

La vida siempre ha estado en caos... el cambio es caos. Acepto que no puedo controlar la vida - solo puedo gestionar mis propias acciones y pensamientos. No los de nadie más. Sólo los míos, y como puedo. Tengo opciones, como pensar diferente, tomar acción sobre algo, moverme o permanecer sin hacer nada. Crear. Innovar. Vivir. Ya no más tratar de controlar lo que viene a mi camino. Dejar de tratar de forzar la vida.

La incertidumbre nunca desaparece... solo aprendemos a convivir con ella.

No analizo demasiado. No planeo de más. No trato de predecir nada.

Por más inteligentes que seamos, no podemos predecir la vida…las cosas cambian constantemente. Está bien pensar en los pros y los contras y las consecuencias de las acciones, pero con demasiada frecuencia nuestra mente trata de estar perfectamente segura y se pierde en el proceso.

 Permitimos que nuestra mente se distraiga con lo que otros piensan, dicen o hacen, paralizados por palabras arrojadas a nuestro paso.

 El estrés y la tensión son a menudo causados ​​por tratar de traer certeza y previsibilidad a la vida real, donde las cosas son tan rápidas y están tan  interconectadas que simplemente no podemos predecir nada con precisión.

A pesar de todo, podemos avanzar hacia lo inédito, lo no previsto, lo misterioso de la vida.

Digo que sí. Intento. Participo. Cavo profundo. Tomo las oportunidad a las que dice sí mi corazón  Amo. Vivo. Hago.

Porque aceptar y no resistir no significa siempre quedarnos sentados sin hacer que las cosas ocurran. Es un equilibrio…un juego de opuestos en el que no resistimos, nos rendimos, aceptamos, pero a la vez somos actores de profundos cambios.

En un ambiente caótico, las paredes que nos rodean son maleables ofreciendo grandes oportunidades para cualquier persona que salte adentro y pueda adaptarse. Cualquier cosa puede suceder y todo es posible. El trayecto de la vida no es recto sino abundante en obstáculos.

Cada uno de nosotros tiene una oportunidad única en nuestras vidas para hacer contribuciones positivas, valiosas y duraderas a las personas que nos rodean. Pero tenemos que navegar las olas.

Tantas veces en la vida sentí como si no pudiera manejar toda la locura que te llegaba. Así que, me preocupaba tanto que atraía a mi camino más  ansiedad y estrés sobre el futuro por no saber gestionar la incertidumbre. Y me quedaba atascada, prisionera de mil pensamientos. Permanecía sintiéndome indefensa porque la mente trataba de convencerme de que no podría superar los obstáculos con los que tropezaba.

Y esa ansiedad se convertía en un círculo vicioso que invalidaba la belleza de la Vida…esa que nos sorprende en la incertidumbre, en el no saber, en el misterio.

No comprendía antes de AHORA que independientemente de lo que el caos de la vida lanza a mi paso…LO PUEDO GESTIONAR.

Sabemos cómo gestionar el caos cuando aparece. Sabemos cómo gestionar el cambio. Sabemos cómo gestionar la incertidumbre.

Es esta habilidad innata de gestionar la vida ante un aparentemente interminable número de desafíos, es la parte más tenaz de nuestro ADN que se ha mantenido durante miles de años de supervivencia.

Tenemos la habilidad de entender las cosas aun cuando volamos a ciegas.

Improvisar es algo que normalmente no pensamos, pero sabemos cómo hacerlo cuando lo necesitamos. Sabemos cómo enfrentarnos a la incertidumbre intentando cosas nuevas. Ya sea que queramos no cometer los errores pasados , dejar ir las relaciones o los trabajos que ya no deseamos…

TENEMOS LA CAPACIDAD DE ABRAZAR EL CAOS PORQUE TRANSFORMAMOS NUESTRAS MENTES A MEDIDA QUE AVANZA EL PROCESO DE LA VIDA.

¡Eso es vida! Hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos. Y cuando se trata del caos, la incertidumbre y la impredecibilidad de todo…podemos ACEPTARLO Y AVANZAR COMO SEA.

Acepto, porque…Aceptar el caos de la vida es mejor que tratar de luchar contra ella…porque no puedo predecir el futuro porque tengo Fe en el proceso que SOY.

Confío en ESE ALGO  misterioso, trascendente, omnipresente,  omniabarcante y todosapiente, le llame como le llame..LO INNOMBRABLE.

Éste es un recordatorio perenne para mí misma  en éste marcador del tiempo y más adelante aún, en el impredecible ETERNO AHORA en el que el NO SABER…acalla la mente perturbadora y abre paso al silencio y a la Paz.

Lo comparto…porque todos estamos entretejidos en la misma Vida…

¡Acepta, no pienses más, avanza y abraza el caos!

 

Siendo Amor-

Tahíta